Un legado vivoDesde 1975
En Chocolatería Los Especiales, todo comenzó allá en 1975, cuando Francisco Sánchez Gómez y Esperanza Blanco Cánovas decidieron que el mundo necesitaba más chocolate, más churros... y sobre todo, más sonrisas. Francisco que ya traía un buen bagaje de años aprendiendo el oficio junto a su papá, unido a Esperanza, que añadió unos toques de ilusión, corazón y mucha paciencia, convirtieron su sueño en un próspero negocio familiar.
Con esfuerzo, dedicación y mucho amor, además de alguna que otra peleílla con la freidora, construyeron un legado que hoy sigue más vivo que nunca.
Sus hijos heredaron no solo la empresa, sino también la capacidad de hacer que cada churro, gofre, crepe y buñuelo tenga personalidad propia. Cada pieza sale de la freidora como si tuviera algo que contar, con una gracia innata que no deja indiferente a quien los prueba.
Por eso, nuestros productos han recorrido ferias y eventos por todo el panorama nacional, como en Málaga, Sevilla y La Línea, así como en Valencia, Barcelona y más allá, y así nuestros churros viajeros, poco a poco se han ido convirtiendo en parte de la idiosincrasia local, formando parte del alma de todas y cada una de estas grandes fiestas.
Desde nuestros puntos de preparación en Guillena (Sevilla) y Algeciras, cada churro, gofre, crepe y buñuelo se elabora con exquisita dedicación y ese toque propio, casi mágico, que solo Los Especiales saben dar, listo para que cada bocado se convierta en un guiño a la vida.
Hoy la tercera generación de la familia está al frente: Francisco Sánchez Blanco, con más de 20 años de experiencia, y sus hermanos David y Horten, quienes aportan su talento en asesoramiento y gestión de los puntos de venta. Gracias a todos ellos, la tradición se mantiene
con frescura y alegría, como un hermoso cuento que mantiene la chispa viva, en un merecido homenaje a estas dos grandes figuras, Francisco y Esperanza: VA POR USTEDES!
Galería historicaDesde 1975